Aprender a relajarnos y enseñando la autogestión de emociones

imagen niño relajado
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En post anteriores, os ofrecimos estrategias para manejar las rabietas desarrollar la tolerancia a la frustración de nuestros/as hijos/as. Además os hablamos de diferentes herramientas que nos podían ayudar en esta labor. Hoy os queremos continuar ayudando en esto, por lo que vamos a ver estas herramientas más detenidamente.

Tanto para las rabietas como para manejar la frustración, es recomendable enseñar a nuestros/as hijos/as técnicas de relajación. Es importante que se les enseñe cuando estén tranquilos y en ambientes relajados para que ellos/as puedan ir adquiriendo estos aprendizajes poco a poco. ¿Pero cómo podemos ponerlas en práctica con ellos/as?.

En primer lugar, vamos a ver técnicas de relajación según las edades. Os recordamos que deben estar acompañados por nosotros/as, ya que iremos guiándoles y pautándoles todo el proceso.

Para bebés hasta los 2 años, podemos hacerles masajes con el fin de estimularles, relajarles y ayudarles a dormir a través del tacto. Es importante realizar estos masajes en un momento en el que el bebé esté más tranquilo, nunca en medio de una rabieta. Podemos poner música suave, comprobar que la temperatura de la habitación es agradable y utilizar aceites vegetales. Se realiza en los pies, piernas, estómago, pecho, brazos, manos y espalda. Con este masaje, además de estar enseñando a nuestro bebé a relajarse, estamos generando una vinculación positiva.

A partir de los 2 años hasta los 6 años, ayudados a través de juegos, comenzaremos a enseñarles técnicas de respiración. Os exponemos dos juegos para que podáis desarrollarlos:

  • Técnica del globo: pedimos al niño que imagine que es un globo. Ha de inspirar muy profundo hasta que llene completamente los pulmones y no entre una gota de aire más. A continuación ha de exhalar el aire muy despacio. Ha de repetir este ejercicio varias veces.
  • Técnica de la tortuga: el niño ha de asumir que es este animal. Se colocará en el suelo boca abajo y le diremos que el sol está a punto de esconderse y la tortuga ha de dormir, para ello ha de encoger piernas y brazos poco a poco, muy despacio, hasta ponerlos bajo su espalda, que será el caparazón de la tortuga. Después le diremos que ya es de día de nuevo y la tortuga ha de emprender viaja por lo tanto ha de sacar piernas y brazos de nuevo muy despacio.

A partir de los 6-7 años, tienen más control de su cuerpo y sus emociones por lo que podemos añadir técnicas más complejas de relajación para niños. La idea es trabajar la diferenciación entre tensar y relajar los diferentes grupos musculares, el control de la respiración, y las sensaciones de calor, pesadez, etc. Este concepto lo trabajaremos en otro post para indicaros instrucciones precisas sobre cómo hacer este tipo de relajación de manera positiva con nuestros/as hijos/as. Así que ¡estad atentos/as!.

En este periodo de edad, también podemos utilizar los mandalas, por ejemplo, ya que los/as niños/as ya manejan la motricidad fina. Ayuda a fomentar la concentración, ayuda a tener un control del cuerpo, desarrolla la paciencia y baja el nivel de estrés y ansiedad. Tan sólo debemos imprimir algunos mandalas y dejar que el niño sea creativo a la hora de colorearlos.Otra técnica en la que podemos ayudarnos es el famoso Bote de la Calma. Es recomendado para niños/as de a partir de 2 años de edad. Esta herramienta proviene del método educativo Montessori y ayuda a que los/as niños/as puedan regular sus emociones negativas pudiéndolas canalizar y, que de este modo, los sentimientos de rabia, ira o tristeza puedan entenderse desde la calma. Todas las emociones son importantes y se deben poner palabras para que se pueda crear una conciencia, algo que hará que en el futuro al reconocer esas emociones se puedan dominar mejor. Es muy útil para canalizar el estrés y la ansiedad potenciando la respiración y la calma gracias a la concentración, así que es recomendable para los peques que tienen rabietas, por ejemplo. Para la buena utilización de esta herramienta, es necesario que acompañemos a nuestro/a hijo/a y le hablemos en un tono relajado. Tenemos que proporcionar instrucciones sobre la respiración para que el/la niño/a se relaje poco a poco. Así irá siendo consciente de cómo es capaz él/ella mismo/a de controlar sus emociones y cómo puede despejar su mente, cuidar la respiración y notar cómo el miedo, el estrés y la ansiedad van desapareciendo. Cuando el niño está estresado, su ritmo cardiaco y su respiración se acelera por lo que pueden sentir un bloqueo en sus pensamientos. Pero concentrándose en la brillantina del bote/frasco y en sus relajantes movimientos, podrán empezar a pensar con mayor nitidez, para que después, junto con la ayuda del adulto se pueda retomar el motivo del enfado y buscar las soluciones desde la calma y la serenidad.

¿Queréis fabricar uno en casa?. Es muy fácil, necesitáis:

  • Un bote de plástico transparente, que no tenga etiquetas y que se adecúe al tamaño de las manos de vuestros/as hijos/as.
  • Purpurina (también conocida como escarcha, brillantina o diamantina) a elección del niño/a, aunque lo ideal es decantarse por tonos claros ya que son más relajantes (recordad que los tonos azules ayudan a la relajación y los tonos rojos invitan a un ambiente más tenso).
  • Pegamento glitter o cola transparente. También podéis usar glicerina o, incluso, aceite corporal de bebés.
  • Agua templada del grifo.
  • Colorante alimentario para darle color al agua (opcional).
  • Una cuchara sopera y otra de postre.

Es muy importante que al finalizar selléis los tapones para que nunca pueda salir el contenido del bote, ya que son tóxicos (con silicona caliente o pegamento).

Bote de la calma

Pasos: Primero, vierte el agua templada del grifo en el bote de plástico hasta llenar 1/8 del recipiente. Luego, añade dos cucharadas soperas de pegamento al agua. Ten en cuenta que mientras más pegamento añadas más tiempo tardará la purpurina en descender, de manera que tendrá un efecto más relajante. Seguidamente, deja que el /la niño/a escoja el color de purpurina que más le guste y añade al agua unas 3 o 4 cucharaditas de postre llenas de purpurina (también le pusimos dos cucharaditas de estrellitas en plata para ayudar a fijar aún más la atención, con esto ayudamos a una concentración mayor y, por tanto, el sistema cardíaco disminuye, la respiración también y el sistema parasimpático se regula). Remueve para que la purpurina se mezcle bien con el agua y el pegamento. Agrega dos o tres gotas del colorante que el pequeño haya escogido para darle color al agua. Una vez más, intenta que se trate de un color tenue para que el efecto calmante sea mayor. Rellena la botella con más agua o ponle un poco más de purpurina si no es suficiente. Luego, colócale la tapa y séllala para que el agua no se salga al remover la botella (nosotros sellamos el bote con silicona caliente por dentro en el tapón). ¡Listo!

Imagen bote purpurina

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en familias y/o parejas, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

Temperamento y carácter: la visión de un premio Nobel

Eric Kandel, famoso psiquiatra y Profesor en la Universidad de Columbia de Nueva York desde 1974, es actualmente reconocido a nivel mundial por sus descubrimientos en funciones cerebrales como la memoria y especialmente los recuerdos. A partir de sus estudios en la Aplysia califórnica, un molusco marino que habita en el océano pacífico, no sólo revoluciona el estudio de las neurociencias, sino que obtiene entre otros reconocimientos, el premio Nobel de medicina en el año 2000.

Los avances tecnológicos de las últimas décadas, a través de técnicas como la Resonancia magnética Funcional o el EEG, permiten un conocimiento exponencial y exacto de los procesos mentales en el ser humano, alejados de interpretaciones subjetivas y dinámicas del funcionamiento del cerebro. A partir de ellos, conocemos aspectos tan esenciales en el aprendizaje por imitación de los niños, a partir de estudios recientes de la Universidad de Parma, coordinados por el Profesor Rizzolatti, en los que se resalta la importante función cognitiva de las neuronas espejo. A partir de varios experimentos, descubrimos que estas neuronas de la corteza frontal motora, no sólo se activan ante los movimientos propios, sino también ante las  acciones de los que nos rodean.

Y es que a partir de este tipo especializado de neuronas, descubrimos poco a poco la diferencia entre dos conceptos fundamentales: el temperamento: con clara influencia genética y poco moldeable a los cambios, frente al carácter: aquello que se forja a partir de nuestras experiencias, de las valoraciones propias y de los aprendizajes que extraemos de ellas, permitiendo que el primero pueda ser modificado por el segundo.

Es por tanto, que estas neuronas espejo, y la comprensión del cerebro a partir de las neurociencias, las que permiten entender cómo el niño asimila y generaliza determinados comportamientos, valores y creencias, a partir de los que le rodean: generalmente la familia y su entorno más cercano. La adquisición de valores como el altruismo o la empatía, tienen un claro factor social, relacional, a partir de la capacidad de nuestro cerebro de absorber y asimilar nuestro entorno. No obstante, la violencia, la agresividad, el odio, son cualidades o rasgos, que del mismo modo pueden aprenderse a partir de esa experiencia cercana de los que nos rodean.

Regresando a la Aplysia Californica, ésta es tan asombrosa que tan sólo cuenta con 20.000 neuronas, tan grandes que pueden observarse a simple vista, frente a las 11 mil millones, que se encuentran en el ser humano. La característica esencial de ellas, es su similitud a las nuestras en cuanto a la trasmisión de impulsos eléctricos en las sinapsis. A partir del condicionamiento clásico aplicado a la Aplysia por chorros de agua, por parte de Kandel y de principios tan esenciales como la habituación o la sensibilización, fue posible sentar las bases científicas de la memoria y los recuerdos en el ser humano.

Ya octogenario, Kandel prosigue su labor científica y divulgadora en la Universidad. Su legado perdurará en profesionales y estudiantes de diferentes ramas de la ciencia, entre ellas la psicología. Pero también fuera de ellas. En cierta ocasión, y tras recibir el premio Nobel, Kandel es invitado a una televisión alemana para hablar de los aspectos científicos relacionados con el cerebro. Junto a él, una señora mayor, con aspecto de cantante de rock, atiende ensimismada a las enseñanzas del profesor de universidad. Cuando termina, se acerca y tras un abrazo sincero le felicita por una de las explicaciones sobre psicología del cerebro más amenas y claras a las que ha asistido. Sin comprender nada, Eric se despide ella, mientras alguien le susurra al oído que esa mujer se llama Tina Turner.

Fdo. Rafael Valdivia, psicólogo sanitario.

Egocentrismo en niños: Adultos egoístas

imagen niños jugando

imagen niños jugando

El diccionario de la Real Academia Española, define el egoísmo como un amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y que le hace atender desmedidamente su propio interés.

El matiz “desmedido”, resulta pues determinante en este caso, puesto que cualquier ser humano busca de forma recurrente la consecución de sus propias necesidades. En este sentido, y desde el humanismo, Abraham Maslow, fue uno de los primeros psicólogos en prestar atención a la importancia que los seres humanos sienten por cubrir sus propias necesidades humanas.

No obstante, la persona egoísta, excede esa atención que presta a sus necesidades, anteponiendo de forma invariable, las suyas a las de los demás.

Egoísmo, y por tanto en contraposición al altruismo, ya aparece en la más tierna infancia, a través de comportamientos habituales en los niños, que buscan acaparar, contener y arrebatar los objetos más cercanos. Para muchos niños en esta fase, compartir por ejemplo juguetes con sus hermanos o compañeros de clase, es una opción que no contemplan, pero que a través del proceso de socialización, a través de agentes como los principales cuidadores, se van atenuando. Este egocentrismo, es definido por uno de los psicólogos más influyentes en este campo como es Jean Piaget, considerándolo como habitual entre los tres y los seis años de vida.

No obstante, este rasgo de la personalidad centrado en uno mismo, puede perpetuarse en la adolescencia e incluso en la edad adulta si no se establecen medidas correctoras. De este modo, características psicológicas como el narcisismo, proceden de forma clara de comportamientos egoístas de esos niños. La falta de empatía es otra característica de niños y adultos egoístas, que no ven el sufrimiento o la necesidad en sus semejantes.

La mirada constante del egoísta en sí mismo, provoca que al no cubrirse esas necesidades, aparezcan a su vez otros rasgos que también pueden perpetuarse, como la baja tolerancia la frustración o la necesidad de recompensa inmediata, conformando a su vez niños (y adultos) exigentes y demandantes.

Es por todo esto, que resulta de vital importancia, estimular en los niños valores antagónicos al egoísmo, como el altruismo, la empatía o la solidaridad, como base firme para construir adultos sanos desde un punto de vista emocional y psicológico.

Rafael Valdivia Vasco, psicólogo sanitario.

La importancia de la frustración en nuestros/as hijos/as.

Hijos fustrados

Pautas y herramientas para desarrollar este aprendizaje: la frustración.

Hijos fustrados

No podemos tener todo aquello que queremos. Por este motivo, desde pequeños hay que enseñarles a tolerar la frustración para permitir que nuestros hijos/as puedan enfrentarse de forma positiva a las distintas situaciones que se les presentarán en la vida. La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir y esto puede llegar a provocar, en mayor o menor medida, una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad, etc.

La tolerancia a la frustración es una habilidad fundamental para que los niños aprendan a que no todo es posible. Aprender a tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que puedan causarnos. Por lo tanto, se trata de una actitud y, como tal, puede trabajarse y desarrollarse.

Intentar complacer siempre a los niños y evitar que se sientan frustrados ante cualquier situación no favorece su desarrollo integral como persona, ya que cuando sean adultos deberán enfrentarse a circunstancias tanto de éxito como de fracaso.

En general, los niños con poca tolerancia a la frustración:

  • Tienen dificultades para manejar las emociones.
  • Son exigentes.
  • Son más impulsivos e impacientes.
  • Buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, por lo que, cuando deben enfrentarse a la espera o postergación de sus necesidades, pueden tener rabietas y llanto fácil.
  • Creen que todo gira a su alrededor y que lo merecen todo, por lo que sienten cualquier límite como injusto ya que va contra sus deseos. Les cuesta comprender por qué no se les da todo lo que quieren.
  • Tienen una baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad, por lo que les cuesta adaptarse a las situaciones nuevas o que no son como se esperan.
  • Manifiestan una tendencia a pensar de forma radical: algo es blanco o negro, no hay punto intermedio.

¿Cómo podemos enseñarles a tolerar la frustración?. Esto hay enseñarlo desde que son pequeños/as y nuestro ejemplo como padres/madres es fundamental.

  • Las normas y límites son fundamentales y han de cumplirse con firmeza y tranquilidad.
  • El NO, es necesario.
  • No ceder ante sus rabietas. En el blog os ofrecimos consejos para ello.
  • Educarle en la cultura del esfuerzo y ser perseverante.
  • No darle todo hecho. Si se le facilita todo y no se le permite alcanzar sus retos por sí mismo/a, es difícil que pueda equivocarse y aprender de sus errores para saber cómo enfrentarse al fracaso.
  • Marcarle objetivos realistas y razonables, en función de su edad y/o madurez.
  • Los fracasos como oportunidad de aprendizaje. Enseñar al niño/a que cuando se pierde se pueden buscar nuevas alternativas para lograr la meta.

Actualmente, existen diferentes herramientas que podemos utilizar como apoyo para este aprendizaje, como las siguientes:

  • Técnicas de relajación: frasco de la calma (muy fácil de hacer en casa con nuestro hijo/a), respiración profunda, meditación, etc.
  • Cuentos para niños/as con temas de tolerancia a la frustración e inteligencia emocional.
  • Interpretar una situación frustrante y buscar varias alternativas de solución. Podéis hacerlo, incluso, como un juego.

Es muy importante reforzar positivamente cuando nuestro/a hijo/a utilice una estrategia adecuada, siempre. Y hay que enseñarles a identificar las emociones y sentimientos de frustración que puedan tener para ayudarles en la gestión de sus emociones y, por tanto, desarrollar la inteligencia emocional.

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en familias y/o parejas, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

Estrategias para afrontar las rabietas y extinguirlas, educando emocionalmente

imagen niña rabieta

imagen niña rabieta

Tal como vimos la semana pasada, existen señales de alerta que debemos tener en cuenta para no llegar a situaciones posteriores que sean muy negativas. En esta ocasión, hablaremos de las rabietas, conductas muy comunes que seguro todos y todas hemos tenido que vivir en más de una ocasión con nuestros hijos/as.

Las rabietas suelen comenzar a partir de los 2 años y suelen durar hasta los 5 años, pero debemos saber manejarlas adecuadamente para que no continúen y sean cada vez más constantes y más graves. Según un estudio realizado por Ramos-Paúl y Torres (2012), el 70% de los niños con comportamiento difícil con 3 años, continúan teniendo el mismo comportamiento años después, si no se lleva a cabo ninguna intervención. Si bien, las rabietas son evolutivamente esperables entre los 2-3 años, pero su frecuencia, intensidad y duración las convertirán o no en conductas desadaptativas, pudiendo desembocar en el tiempo en problemas de conducta.

Pero, ¿por qué aparece la rabieta?. Las rabietas son manifestaciones del enfado o ira, frustraciones o, incluso, por cansancio o fatiga. Cuando comienzan las rabietas (en torno a los 2 años), no saben expresar estas emociones de otra forma todavía.  Por ello, es muy importantes desde primera hora enseñarles a gestionar sus emociones a través de indicaciones verbales que le ayuden a calmarse y a verbalizar sus sentimientos. Desarrollar en nuestros/as hijos/as una buena identificación de las emociones y una buena gestión de las mismas ayudará a que pronto las rabietas desaparezcan.

Y ahora, ¿qué podemos hacer ante una rabieta?. Evidentemente, es importante el lugar dónde ocurra debido a que nosotros/as no estaremos igual de tranquilos/as en casa que en un supermercado o en la calle. Lo primero que debemos tener claro ante una rabieta es entender el por qué ha surgido (para conseguir algo, por cansancio, …) y no perder nosotros/as los nervios (porque es imposible modificar la ira de nuestro/a hijo/a si nosotros/as estamos respondiendo del mismo modo). A continuación, os ofrecemos unas estrategias para ayudaros a minimizar (y extinguir) las rabietas:

  • Durante la rabieta, propiamente dicho, lo más eficaz es anunciar una conducta alternativa: “cuando te tranquilices, te atiendo” e ignorar el comportamiento negativo. Si es una rabieta en la que nuestro/a hijo/a puede hacerse daño (porque se de golpes o se arroja violentamente hacia atrás) no podemos ignorar el comportamiento, en este caso, sujetaremos a nuestro/a hijo/a en brazos y esperamos hasta que sintamos que no se va hacer daño.
  • Decirle cómo os estáis sintiendo: “Me estoy enfadando mucho o me estoy poniendo muy triste por tu comportamiento”.
  • Si existe posibilidad, por ejemplo porque estemos en casa, retirarnos a otra habitación durante un tiempo corto (un minuto por cada año de nuestro/a hijo/a) y decidle: “cuando te tranquilices, vuelvo”. Cada vez que vuelvas a la habitación dónde se encuentra el menor, si persiste en la rabieta, volver a irnos ofreciendo la misma indicación.
  • Si nos encontramos fuera, una opción es retirarnos con nuestro/a hijo/a a otro lugar y decirle: “volveremos cuando te tranquilices”.

Una vez la rabieta ha finalizado, es muy importante darle la enhorabuena por conseguir calmarse y decirle: “me gusta que estés así de tranquilo/a y ahora podemos hablar” o “estoy contenta porque te has tranquilizado”.  Es decir, hay que reforzar positivamente que haya conseguido calmarse.

En este momento, ya podemos ayudarle a identificar qué emoción ha hecho que se comporte de ese modo y enseñarle a gestionar esa emoción ofreciéndole otros comportamientos adaptativos y positivos. Es muy importante que nosotros/as seamos capaces también de identificar nuestras emociones y hacérselas saber: “Cuando te has comportado así, me he sentido…, sin embargo, cuando te has tranquilizado me he sentido…”.

Si las rabietas ocurren más de cinco veces al día, se daña a sí mismo/a o a otros/as durante las rabietas, tiene otros problemas de conducta, o este enfoque no produce mejoría en un tiempo, deberá consultar con un profesional para conocer otros factores que puedan estar influyendo negativamente en la extinción de las rabietas de su hijo/a. Si tenéis más dudas o necesitáis asesoramiento, ¡no dudéis en contactar con nosotros!.

La próxima semana en el blog, continuaremos con recomendaciones sobre las claves necesarias para manejar otro tipo de comportamientos negativos de nuestros/as hijos/as.

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en familias y/o parejas, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

Referencias:

  • Ramos-Paúl, R. y Torres L. (2012). Niños desobedientes, padres desesperados. Madrid: Aguilar.

Cuando tu hijo o hija se convierte en el rey de la casa

Imagen niño rey de la casa
Imagen niño rey de la casa
En ocasiones, nuestros hijos o hijas llegan a creerse los reyes y reinas de nuestro hogar en el que los demás existimos sólo para complacerlos. Hay autores que llaman a esta situación: síndrome del emperador, el niño tirano o el niño dictador.Pero, ¿a qué señales debemos estar atentos para poner freno a esta situación lo antes posible?.  Porque cuanto más tiempo pase, más difícil será “bajar a nuestro hijo/a de su trono” y las conductas serán cada vez más agresivas.  Por ello, te contamos las señales de alerta:

  • Cuando tu hijo/a es egoísta. Piensa que se lo merece todo simplemente por existir.
  • Es caprichoso e inflexible. Exige que se cumplan todos sus deseos de manera inmediata, además no son flexibles para modificar sus demandas ni manejan bien las esperas, requieren la inmediatez.
  • Son intolerantes y demandan absoluta atención. Tienen dificultades para sentir empatía por los demás y no conocen la existencia de los turnos, ellos siempre son los primeros.
  • Tienen mal comportamiento. Cuando se les niega algo o no se atienden sus demandas de manera inmediata, utilizan la rabieta, pataletas o gritos para conseguir lo que desean.
  • No saben compartir. Cuando están con otros niños, no comparten sus juguetes, pero reclaman los juguetes de los demás de manera insistente y agresiva.
  • No soportan la frustración. No saben admitir un “no” por respuesta.
  • No reconocen ni respetan las figuras de autoridad, ni en el hogar ni en la escuela.
  • Discuten siempre las normas que se les imponen.

Otras señales de alerta que debéis tener en cuenta y buscar rápidamente ayuda especializada, son las siguientes:

  • Os insulta o se ríe de vosotros para humillaros.
  • Rompe objetos intencionadamente del hogar.
  • Os quita dinero sin pedirlo.
  • Os amenaza con irse del hogar o, incluso, de hacerse daño a sí mismo o a alguno de vosotros.
  • Os grita constantemente.
  • Os ha tirado algún objeto con la intención de dañaros.
  • Os ha pegado o ha hecho el gesto de pegar.

Cada vez más, llegan a consulta padres y madres desesperados porque la relación con sus hijos en casa es insostenible. Actualmente, son cada vez más las denuncias de padres/madres a sus hijos por las conductas agresivas de estos. Este tipo de situación en el hogar rompe totalmente la armonía familiar y genera un gran estrés y malestar en la dinámica familiar. Por ello, ante las señales que anteriormente os hemos descrito, debéis como padres-madres poneros en marcha para actuar y retomar las riendas de vuestro hogar. Si tenéis más dudas o necesitáis asesoramiento, ¡no dudéis en contactar con nosotros!.

La próxima semana en el blog os contaremos cómo gestionar este tipo de situaciones de conflictos en casa.

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en familias y/o parejas, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

Las nuevas formas de familia: familias reconstituidas

imagen pies de familia

imagen pies de familia

Existe una gran diversidad en las formas familiares que se han establecido en la actualidad. Si bien, hoy vamos a hablar de las familias reconstituidas. Generalmente una o las dos partes provienen de una separación o divorcio anterior y una o ambas pueden aportar hijos e hijas a la relación común.

Dentro de los nuevos modelos de familia, las familias reconstituidas representan el modelo que más está aumentando en nuestra sociedad. Y supone un escalón más en el nivel de complejidad que pueden tener las familias.

El reto consiste en integrar dos familias que normalmente provienen de una ruptura anterior, con dos historias de vida, con dos visiones sobre la educación, con costumbres, aficiones, distribuciones del tiempo y valores diferentes… para formar una nueva familia.

Una nueva familia que de buen inicio ya es muy grande para que de una manera o de otra debe integrar también los progenitores de los niños y niñas que no forman parte de la relación así como cuatro parejas de abuelos, cantidad de tíos, tías, primos y primas, amigos y amigas de los dos lados o comunidades escolares diferentes.

Ante todo, debemos ser francos: va a ser una ardua tarea hasta llegar a “ensamblar” todas las partes que van a convivir en nuestro nuevo hogar. Pero para que este nuevo proyecto de familia tenga mayores probabilidades de éxito, os vamos a ofrecer una serie de recomendaciones:

Primero, hay que cerrar bien la etapa anterior:

  • Es muy importante haber terminado el duelo por la separación y/o divorcio de la anterior pareja. Sino es imposible rehacer nuestras vidas de una manera positiva para nuestro estado psicológico. Si ha pasado un tiempo largo y aún continúas anclado en la ruptura, deberás consultar a psicólogos para que te ayuden a culminar el duelo.
  • Nuestros hijos deben tener claro que la separación y/o divorcio con su padre/madre es efectivo y no se va a producir una reconciliación. Debemos ser sinceros con ellos (en el próximo post os diremos cómo hay que informarles sobre la separación según su edad), dejarles un tiempo para que se adapten a su nueva realidad y permíteles que ellos también hagan su propio duelo.
  • También es importante que mantengamos una buena relación con nuestra expareja, esto permite a los niños sentir que no están traicionando a uno de sus progenitores si comienzan a querer la nueva pareja del padre o la nueva pareja de la madre. En la medida que te sea posible, cuida la relación con tu ex pareja y estarás contribuyendo al éxito de tu nuevo proyecto de familia.

Ahora que queréis construir esta nueva etapa, debéis tener claro las siguientes cuestiones:

  • Explícale tu nueva situación sentimental a tu expareja y háblale de tu deseo de presentar tu nueva pareja a los niños. Si está al corriente los podrá acompañar en cualquier situación que surja y tendrá más disposición a colaborar.
  • Esta nueva etapa, necesita un tiempo suficiente en el que se pueda ir forjando los nuevos vínculos, siempre basados en el respecto, reconocimiento y amor. Debéis pasar tiempo juntos, tiempo de disfrute, de búsqueda de complicidad, largas conversaciones…la finalidad es conocerse el uno al otro.
  • Hasta que esta etapa anterior no está consolidada, la nueva pareja no debería participar en la parte normativa de la educación de los niños. Dicho de otro modo, regañar, castigar o querer imponer normas a alguien con quien todavía no hay un vínculo suficientemente sólido, supone, muy probablemente, un impedimento para la salud de la relación.
  • En todo momento demuéstrales a tus hijos que siguen siendo importantes para ti y que lo seguirán siendo aunque tú ahora quieras a una nueva persona. Ofréceles seguridad y confianza.

En el momento que comienza la convivencia de la nueva pareja, aparecerán rutinas, costumbres y preferencias distintas. Por lo que en esta nueva etapa, surgirán complicaciones hasta conseguir la adaptación final.

  • Negociad las nuevas normas y rutinas entre todos, aunque las más importantes sean “impuestas” por la pareja adulta, intentad que todo sea consensuado y que los niños sean partícipes de este nuevo hogar.
  • Decorad el nuevo hogar con los niños, dejad que ellos aporten su granito de arena. Con esto haremos que se sientan una parte importante de esta nueva etapa y puedan sentir como propio el nuevo hogar.
  • Es muy importante que, en el nuevo hogar, cada niño tenga su propia habitación (aunque sólo vengan cada 15 días a dormir con nosotros) y que ésta se encuentre personalizada por él mismo. Tenemos que brindarles espacios en los que se encuentren relajados y seguros.
  • Las nuevas parejas deben respetar ante todo a los padres/madres de los hijos/as de su pareja. Es necesario que los niños respeten siempre a sus progenitores y que entiendan que no han sido sustituidos.
  • Otro momento de crisis puede ser: “¿y yo cómo la/le tengo que llamar ahora?”. Debéis dejar claro que su padre/madre no ha sido sustituido y que a la nueva pareja puede llamarla como más cómodo se sienta, por su nombre de pila, por un diminutivo, por otra palabra que tenga un especial significado para los niños y la nueva pareja, etc. Este asunto debe hablarse todos juntos para que los niños sientan que no es un tabú y que la nueva pareja también está de acuerdo y no se ha enfadado.

Debéis tener paciencia, creatividad y apertura mental para afrontar las diferencias que van a existir. Y, sobre todo, dejad espacios para disfrutar todos juntos y de comunicación, en los que se puedan continuar reforzando los vínculos emocionales. Si tenéis alguna duda más o necesitáis un acompañamiento en esta nueva etapa, podéis contar con LAZOS y contactar con nosotros!!

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en familias y/o parejas, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

Pautas para los padres/madres en proceso de ruptura de pareja

imagen niño con globo
imagen niño con globo
En esta ocasión, os queremos ofrecer unas pautas para aquellos padres/madres que hayáis decidido poner fin a vuestra relación de pareja sin que vuestros hijos/as lo pasen mal. Estas pautas son generales, ya que para cada caso particular hay que conocer muchos aspectos y, en esos casos, lo mejor es acudir a un psicólogo especializado en divorcios para que os pueda asesorar de manera individual. En Lazos, os podemos ofrecer ese asesoramiento, ya que estamos especializados en separaciones y/o divorcios, así que si tenéis alguna duda, contactad con nosotros a través de nuestra sección de contacto.

  • Transmitir conjuntamente a los hijos/as la decisión de separarse, adecuando el mensaje a la edad de los menores.
  • Se sigue siendo padres, aunque no se sea cónyuge o pareja.
  • Los hijos/as necesitan a los dos progenitores.
  • Comunicar a sus hijos/as una imagen adecuada del otro padre/madre. Fomentar la imagen positiva del otro progenitor.
  • Compartir la responsabilidad de los hijos (alimentación, tareas escolares, actividades extraescolares, revisiones médicas, etc…).
  • Fomentar y facilitar la comunicación entre los hijos/as y el progenitor con el que no estén conviviendo.
  • Fomentar que los hijos/as mantengan comunicación con los abuelos/as, tíos/as, primos/as, etc.
  • Comunicar al otro progenitor las informaciones transmitidas por los menores que den lugar a malos entendidos, sin la presencia de éstos.
  • Normalizar la nueva forma de relacionarse con el otro progenitor para que no existan sorpresas, ya que estas influyen negativamente en el menor.
  • Seguir manteniendo la relación y la responsabilidad con los hijos/as, aunque se tenga una nueva relación.
  • Hacer partícipe a los hijos/as de la existencia de una nueva relación, de forma pausada, adecuándola a la edad de los menores, y sólo si esta relación está consolidada.
  • Dejar claro que la nueva relación no sustituye al padre o madre del menor.
  • Ante posibles desacuerdos entre los progenitores, evitar conflictos delante de los menores. Aprender a dialogar y negociar desde el respeto, así se les enseña a los niños formas de resolución positiva.

Referencias:

  • Casa Maldonado, A. y Jiménez García-Escribano, P. (2015). Intervención psicosocial en situaciones de separaciones y divorcio. Una perspectiva desde el punto de encuentro familiar. Colegio Oficial de Trabajo Social de Jaén.

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en conflictos familiares y/o de pareja, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

Las navidades, y ahora ¿¿Qué hacemos??

Imagen niño santa claus

Imagen niño santa clausCon la llegada de las vacaciones de Navidad, llegan muchas horas sin saber qué hacer con los niños/as. Además la dificultad añadida de aquellos y aquellas que debáis continuar trabajando en este periodo.

Lo principal es saber con quiénes podéis contar durante estos días para que os ayuden con los peques o si tendréis que alternar vuestras vacaciones para que siempre uno de los dos esté en casa con los niños/as. Aunque existen también los campamentos de Navidad que siempre se puede contar con ellos y son una buena alternativa.

Si bien, queremos invitaros a que aprovechéis este periodo para estar con vuestros hijos y el resto de la familia. Pueden ser los mejores momentos para disfrutar todos juntos de un tiempo de calidad. Así que os proponemos diferentes actividades que podáis hacer en familia, ya que este tipo de actividades generan cohesión familiar, fortalece los vínculos emocionales y armoniza el ambiente familiar. Y además crearéis divertidos recuerdos en familia!.

  • Realizar decoración navideña para nuestro hogar: Podéis dar un paseo para recoger ramas secas, piñas de abetos, hojas de tonos ocre y rojizo que pueden convertirse en auténticas obras de arte. Además, podéis aprovechar los materiales reciclados para crear simpáticos muñecos de nieve o arbolitos de Navidad. El único límite es la fantasía. Y estas actividades no sólo son divertidas sino que propician el desarrollo de las habilidades manuales, estimulan la creatividad y mejoran la capacidad de concentración de los niños.
  • Cocinar algo típico de estas fiestas: Podéis aprovechar estas fechas para preparar galletas, tartas y panecillos, que además de ser relativamente fáciles de cocinar, también son muy divertidos ya que los niños podrán jugar a darles diferentes formas. Además, cocinar en familia permite que los niños desarrollen una actitud más abierta y flexible ante los diferentes alimentos. Y lo mejor de todo es que mientras te ayudan también desarrollan su memoria de trabajo ya que deben seguir instrucciones, y se potencia la coordinación fina e incluso pueden aprender conceptos básicos de matemática, gracias a la medición.
  • Hacer un teatro navideño: Nos podemos ayudar con disfraces que haya en casa o, incluso, del propio decorado navideño. Podéis crear una historia entre todos, también podéis elegir un tema central y que cada uno desarrolle su personaje, o finalmente, coged una obra de teatro de algún autor. Cada miembro de la familia podrá escoger un personaje y tendréis que prepararlo y después ponerlo en marcha. Es una actividad divertida que ayudará a los pequeños a desarrollar su imaginación, fomentará la memoria y la creatividad, adquirirán nuevo vocabulario y les ayudará a desarrollar la empatía.
  • Reunión familiar, incluidos los abuelos y contar los recuerdos navideños preferidos de cada uno o qué tradiciones hacían antes. Con esto ayudaremos a los pequeños a conocer a su propia familia, a desarrollar sentimientos de pertenencia, a valorar lo ya vivido e, incluso, puede ser una tradición que se podrá sumar a otras.

Además en cada ciudad tendréis diferentes actividades a las que podréis acudir junto a vuestros hijos. Por lo que sólo necesitáis planificaros bien estas fiestas y a disfrutar!.
bolas navideñas

El coordinador de Parentalidad, ¿Qué es?

Imagen padres
Imagen padres
Imagen del Instituto de Psicología Jurídica y Mediación

Para situarnos en los orígenes de esta nueva figura, debemos trasladarnos a los EEUU y remontarnos a la década de los años noventa. En aquel momento, el número de divorcios había aumentado y las disputas cotidianas de los progenitores se resolvían mayoritariamente en los Juzgados. Fruto de esta situación, los jueces se hallaban desbordados ante el trabajo generado por un pequeño número de familias cuyas contiendas no se solventaban con las resoluciones judiciales. Tampoco resultaban suficientes ni la derivación a escuelas de padres, ni la mediación familiar.

Los jueces advirtieron que la utilización del relitigio por sistema, inhabilitaba la vía legal para solucionar las divergencias entre aquellos progenitores en los que el principal obstáculo era psicológico. Incluso, temas aparentemente irrelevantes buscaban amparo en los Tribunales, lo que provocaba que los expedientes se volvieran voluminosos. Hecho que ocasionaba altos costes tanto a los particulares implicados, como al departamento de Justicia.

La estadística ponía de manifiesto que las separaciones altamente conflictivas llegaban a consumir el 90% del tiempo de los profesionales involucrados y de los Juzgados de Familia. A raíz de dicha constatación, se iniciaron proyectos en los estados de California y Colorado, en los que los magistrados derivaban a estas familias a expertos que recibían el nombre de: “Special masters”.

Mientras el novedoso rol se iba testando en otras jurisdicciones, surgían nuevas denominaciones. Nació así una figura alternativa a los tribunales para la resolución de conflictos, centrada en los niños.

El Coordinador de Parentalidad es un profesional altamente especializado que se rige en un proceso basado en la autonomía de los progenitores y está dirigido a regular las tareas que pueden afectar a los hijos comunes en caso de ruptura de la relación. El principal objetivo es ayudar a los padres a identificar aquellas circunstancias conflictivas y que puedan mantener relaciones paterno/materno-filiales saludables y significativas.

Referencias:

  • Association of Family and Conciliation Courts: http://www.afccnet.org/
  • Coates, C., Deutsch, R., Starnes, H., Sullivan, M.J., y Sydlik, B. (2003). Parenting coordination high-conflict families. Family Court Review, 41, 1-17.
  • Capdevila, C. (2016). La coordinación de coparentalidad. Una intervención especializada para familias en situación de alta conflictividad crónica post-ruptura de pareja. Anuario de psicología, 46, 41-49.