Las nuevas formas de familia: familias reconstituidas

imagen pies de familia

Existe una gran diversidad en las formas familiares que se han establecido en la actualidad. Si bien, hoy vamos a hablar de las familias reconstituidas. Generalmente una o las dos partes provienen de una separación o divorcio anterior y una o ambas pueden aportar hijos e hijas a la relación común.

Dentro de los nuevos modelos de familia, las familias reconstituidas representan el modelo que más está aumentando en nuestra sociedad. Y supone un escalón más en el nivel de complejidad que pueden tener las familias.

El reto consiste en integrar dos familias que normalmente provienen de una ruptura anterior, con dos historias de vida, con dos visiones sobre la educación, con costumbres, aficiones, distribuciones del tiempo y valores diferentes… para formar una nueva familia.

Una nueva familia que de buen inicio ya es muy grande para que de una manera o de otra debe integrar también los progenitores de los niños y niñas que no forman parte de la relación así como cuatro parejas de abuelos, cantidad de tíos, tías, primos y primas, amigos y amigas de los dos lados o comunidades escolares diferentes.

Ante todo, debemos ser francos: va a ser una ardua tarea hasta llegar a “ensamblar” todas las partes que van a convivir en nuestro nuevo hogar. Pero para que este nuevo proyecto de familia tenga mayores probabilidades de éxito, os vamos a ofrecer una serie de recomendaciones:

Primero, hay que cerrar bien la etapa anterior:

  • Es muy importante haber terminado el duelo por la separación y/o divorcio de la anterior pareja. Sino es imposible rehacer nuestras vidas de una manera positiva para nuestro estado psicológico. Si ha pasado un tiempo largo y aún continúas anclado en la ruptura, deberás consultar a psicólogos para que te ayuden a culminar el duelo.
  • Nuestros hijos deben tener claro que la separación y/o divorcio con su padre/madre es efectivo y no se va a producir una reconciliación. Debemos ser sinceros con ellos (en el próximo post os diremos cómo hay que informarles sobre la separación según su edad), dejarles un tiempo para que se adapten a su nueva realidad y permíteles que ellos también hagan su propio duelo.
  • También es importante que mantengamos una buena relación con nuestra expareja, esto permite a los niños sentir que no están traicionando a uno de sus progenitores si comienzan a querer la nueva pareja del padre o la nueva pareja de la madre. En la medida que te sea posible, cuida la relación con tu ex pareja y estarás contribuyendo al éxito de tu nuevo proyecto de familia.

Ahora que queréis construir esta nueva etapa, debéis tener claro las siguientes cuestiones:

  • Explícale tu nueva situación sentimental a tu expareja y háblale de tu deseo de presentar tu nueva pareja a los niños. Si está al corriente los podrá acompañar en cualquier situación que surja y tendrá más disposición a colaborar.
  • Esta nueva etapa, necesita un tiempo suficiente en el que se pueda ir forjando los nuevos vínculos, siempre basados en el respecto, reconocimiento y amor. Debéis pasar tiempo juntos, tiempo de disfrute, de búsqueda de complicidad, largas conversaciones…la finalidad es conocerse el uno al otro.
  • Hasta que esta etapa anterior no está consolidada, la nueva pareja no debería participar en la parte normativa de la educación de los niños. Dicho de otro modo, regañar, castigar o querer imponer normas a alguien con quien todavía no hay un vínculo suficientemente sólido, supone, muy probablemente, un impedimento para la salud de la relación.
  • En todo momento demuéstrales a tus hijos que siguen siendo importantes para ti y que lo seguirán siendo aunque tú ahora quieras a una nueva persona. Ofréceles seguridad y confianza.

En el momento que comienza la convivencia de la nueva pareja, aparecerán rutinas, costumbres y preferencias distintas. Por lo que en esta nueva etapa, surgirán complicaciones hasta conseguir la adaptación final.

  • Negociad las nuevas normas y rutinas entre todos, aunque las más importantes sean “impuestas” por la pareja adulta, intentad que todo sea consensuado y que los niños sean partícipes de este nuevo hogar.
  • Decorad el nuevo hogar con los niños, dejad que ellos aporten su granito de arena. Con esto haremos que se sientan una parte importante de esta nueva etapa y puedan sentir como propio el nuevo hogar.
  • Es muy importante que, en el nuevo hogar, cada niño tenga su propia habitación (aunque sólo vengan cada 15 días a dormir con nosotros) y que ésta se encuentre personalizada por él mismo. Tenemos que brindarles espacios en los que se encuentren relajados y seguros.
  • Las nuevas parejas deben respetar ante todo a los padres/madres de los hijos/as de su pareja. Es necesario que los niños respeten siempre a sus progenitores y que entiendan que no han sido sustituidos.
  • Otro momento de crisis puede ser: “¿y yo cómo la/le tengo que llamar ahora?”. Debéis dejar claro que su padre/madre no ha sido sustituido y que a la nueva pareja puede llamarla como más cómodo se sienta, por su nombre de pila, por un diminutivo, por otra palabra que tenga un especial significado para los niños y la nueva pareja, etc. Este asunto debe hablarse todos juntos para que los niños sientan que no es un tabú y que la nueva pareja también está de acuerdo y no se ha enfadado.

Debéis tener paciencia, creatividad y apertura mental para afrontar las diferencias que van a existir. Y, sobre todo, dejad espacios para disfrutar todos juntos y de comunicación, en los que se puedan continuar reforzando los vínculos emocionales. Si tenéis alguna duda más o necesitáis un acompañamiento en esta nueva etapa, podéis contar con LAZOS y contactar con nosotros!!

Artículo realizado por Patricia Jiménez, psicóloga, con amplia experiencia en mediación familiar e intervención en familias y/o parejas, separaciones y/o rupturas conflictivas e interferencias parentales.

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